La medicina integrativa desvela la sabiduría interior de nuestro cuerpo

Medicina integrativa en Clínica Querub

“La medicina integrativa une lo mejor que la medicina tradicional nos ofrece como ciencia con técnicas complementarias y multidisciplinares. Estas técnicas nos acercan a la riqueza de la naturaleza y a la sabiduría del cuerpo humano; con prácticas que fortalecen el entorno social del paciente y que ayudan a incrementar la capacidad de recuperación del espíritu humano, creando las condiciones para una mejor curación. Esta definición de Daniel Vicario, Oncólogo Integrativo en el San Diego Cáncer Center resume con precisión el concepto de medicina integrativa con el que trabajamos en la Clínica Querub”, explican Esther Querub y Esther Benaroch.

Profundizar en la relación entre la medicina tradicional y la integrativa “te permite llegar al conocimiento de que el ser humano es más que un cuerpo físico; que tenemos un cuerpo emocional, otro energético e, incluso, hay quien dice ya que también uno cuántico, resultado de la proyección espacial de los otros cuerpos”, comenta la doctora Lourdes Garitano, médico homeópata por el Centro de Enseñanza y Desarrollo de la Homeopatía y especialista de la Clínica Querub.

“La medicina integrativa posibilita el proceso de conexión de nuestra consciencia y emociones con nuestro cuerpo físico, energético y emocional. Y cuando, por cualquier circunstancia, llega el fracaso y aparece la enfermedad, se produce el contacto entre la medicina integrativa y la medicina tradicional. Las dos medicinas conectan en este punto”.

“En la facultad de Medicina nos hablaban de la enfermedad, sólo de ella, pero no de que el cuerpo humano sufre un proceso biológico previo a su aparición. En la Clínica Querub lo que nos interesa es el proceso que lleva al organismo a padecer una patología y que, una vez que llega, motiva al paciente a comenzar un proceso de conexión y conocimiento con y de su enfermedad”, explica la doctora Querub.

“Con demasiada frecuencia, quienes acuden a nuestra clínica lo hacen enfermos, ya con el problema y, lo que es aún más importante, sin ninguna conexión mental y emocional con su enfermedad. Su consciencia no es partícipe de cómo ha llegado a ese estado. Es como si vinieran con el problema dentro de una bolsa, en la mano; como si no fueran parte de él. Dicen ‘el problema no soy yo; tiene un nombre concreto pero no forma parte de mí y no quiero conocerlo’. No les interesa saber por qué han llegado a enfermar y sólo quieren que un médico les cure, casi sin formar parte de ese proceso”, lamenta Garitano. Y esa no es la manera adecuada de afrontar la realidad.

“Si yo conozco mi organismo y me preocupo de conocerlo detecto con mayor facilidad cuándo es el momento de acudir a un médico porque me envía señales de que algo no funciona bien. El cuerpo es una máquina que necesita un mantenimiento y el conocimiento profundo de qué somos nos permite no alcanzar sus límites, la enfermedad, pero, si ésta llega, nos ayuda a afrontarla desde otros puntos de vista, de otra manera”, explica Garitano.

En la Clínica Querub “intentamos que cada paciente tenga plena consciencia de lo que es un tratamiento integrativo. Ya sea a través de terapias como la bioresonancia, la acupuntura, la homeopatía, la ayunoterapia, etc., tenemos exquisito cuidado de a quién tratamos y de cómo le tratamos”, recalca Esther Querub.

Para que la medicina integrativa sea efectiva “es necesario que la persona tenga plena consciencia y conocimiento de su cuerpo y la sensibilidad necesaria para entender el tratamiento y sus beneficios. Este tipo de medicina implica un proceso personal de revisión y de desarrollo necesario para entender las señales que su organismo le transmite cada día. El paciente tiene que venir entregado… Quizás por eso, el perfil más frecuente es aquél que ha sufrido una enfermedad importante que le ha hecho ver la necesidad que tiene el conocer su propio cuerpo para entenderlo y cuidarlo mejor”, comenta la doctora Garitano.

Eso sí, “no hay que llegar a esos extremos para recurrir a la medicina integrativa. Se producen cambios funcionales en el organismo que no tienen por qué producir patologías, como la menopausia, y situaciones que afrontar en el día a día. La irritabilidad, la ansiedad o el estrés, para los que este tipo de medicina es muy útil”, concluyen Esther Querub y Esther Benaroch.

 

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